Crianza con talento

Adaptaré un conocido refrán para comprender de una forma fácil qué significa eso de la crianza con talento: “De tal talento, tal astilla.”

destacda
“Esta parte de mi vida, este pequeño momento de mi vida lo llamo felicidad”, frase y fotograma En Busca de la Felicidad.

En mis primeros pasos como padre, mi principal preocupación era aprender a ser una excelente herramienta para mi hija, ser para ella un instrumento de desarrollo personal. Para entonces la palabra talento la asociaba solo a Maradona.

Diez años después sigo firme en esa idea porque he comprobado que es bueno para ella y porque así lo dicen los que de verdad saben de esto. Ahora sé que todos tenemos talento, aunque unos un poco más bruto que otros, je, je.

En un artículo en El País titulado Si quiere que su hijo triunfe, que estudie menos y aprenda más” decían que el doctor Álvaro Bilbao afirmaba que “hay genes que predisponen a destacar en ciertas materias, pero solo se expresan si se estimulan”.
Y que el experto en educación Richard Gever sostiene que “todos los individuos tenemos intereses y talentos naturales […] Nuestra labor es educarlos y, junto a los padres, ayudar a cada niño a descubrir qué es lo que le hace único”

Y además José Antonio Marina nos dice que “hoy debemos estar muy atentos a qué habilidades tienen los niños y adolescentes. El desarrollo del talento se basa en un entrenamiento bien dirigido y muy tenaz”.

Caramba.Observación, estimulación y tenacidad. No son poca cosa. Harán falta tres ingredientes antioxidantespara perseverar en esta maravillosa misión de la crianza: talento, vocación y amor.

en-busca-de-la-felicidad-2
” Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, ni siquiera yo”, frase y fotograma En Busca de la Felicidad.

La Real Academia de la Lengua Española me dice que sí tengo talento, porque según su tercera acepción soy una persona inteligente o apta para la ocupación de padre: suma de inteligencia y aptitud.Ya tengo un ingrediente de tres.

Cuando participé en el StartupPirates 2016 de Zaragoza, Miriam Moreno nos dijo que la vocación nacía de una herida emocional. Yo tengo claro que fue el estilo educativo de los padres de la posguerra lo que me marcó a la hora de decidir qué tipo de padre quería ser. Segundo ingrediente al puchero.

¿Acaso hay amor más grande que el que se tiene por los hijos? No hay estudios que lo confirmen, pero yo creo que sí: ¿hay alguien que se haya divorciado de su equipo de fútbol? De acuerdo, no tiene nada que ver, pero tenía que decirlo.

Más que amor, yo siento pasión por mis hijos. Genial, tercer ingrediente y ya puedo cocinar a fuego lento esa rica receta de la crianza con talento.

Todo esto es muy extrapolable a nuestra vida profesional, la principal diferencia es que toda esa extraordinaria tarea es para nuestro propio beneficio. ¿Por qué no una crianza con talento de nuestra vocación profesional? Somos nosotros quienes tenemos que identificar nuestros talentos y darles su necesaria proyección profesional.

Y hay que ir de propio, porque no queremos ser del grupo de personas que no hacen las cosas.

Ser felices en nuestra vocación depende de nuestro talento y de nuestra pasión.

Por Jesús Alasanz Abós

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s